sábado, 30 de marzo de 2013

La vida salvaje

No sé si he dicho que el único problema de nuestra nueva casa es que está un poco lejos del centro (son 20 minutos paseando, unos 3 km, pero como vas paseando por el lago y es recto, la verdad es que ni te enteras) pero, ¿y lo que mola tener tu propia entrada desde el lago? ¿Os he dicho alguna vez que yo era scout? Por eso estas cosas de la naturaleza me tiran.
Acceso a casa desde el lago
Segundo tramo, más civilizado
Nuestra propia cascada

Paz
 Ayer nos fuimos a pasear en la otra dirección, hacia el aeropuerto, y cuando nos dimos cuenta estábamos en la terminal. Estamos andando alrededor de 10 kilómetros al día (#TrueStory), que con lo que somos Vale y yo es una barbaridad. Claro, así luego a las 23.00 estamos que no podemos más, y luego nos despertamos a las 07.30. Vamos, ¡que soy otra persona!

He descubierto una aplicación (Vine) que nos deja hacer vídeos de 6 segundos y molan bastante y ayer estuvimos haciendo el capullo con ella, pero esta mierda de página (has oído bien, blogger) no me deja subirlos. Si encuentro la manera, los colgaré. Aparte de eso, nada más interesante que contar. Nos vamos para el centro a ver si hay algo abierto. A partir de mañana, con el cambio de hora, estaré a 14 horas de distancia de vosotros y eso me hace sentir un poco más aislado, con lo fácil que era esto de las 12 horas, que a las 13.00 es la 01.00 y lo malo que soy yo calculando los husos horarios! En fin, 'winter is coming' y se nota, aunque de momento sigue haciendo calor durante el día (fingers crossed). Luego por la noche algo de fresquete, pero nada que no te puedas encontrar en La Cañada.

Podéis contarme cosas de qué me estoy perdiendo por allí. Dadme envidia.

¡Un abrazo a todos!

#SeguiremosInformando


*** ACTUALIZACIÓN: Resulta que no son 14 horas, si no que van a ser solo 10 (ay, que soy de letras), lo cual me hace sentir mucho más cerca de vosotros. Great! ***

viernes, 29 de marzo de 2013

Queenstown: Día 3

Seré breve: QUEENSTOWN MOLA.







Es un pueblecito de 12.000 habitantes pero tiene mucha gente joven y mucha vida nocturna (o eso dicen, porque nosotros aún no hemos salido). Aparte de ser precioso, la verdad es que tiene de todo lo necesario (aka McDonalds ;).

Lo que es más importante, parece que las cosas van más rápido de lo que yo pensaba y después de dos días ya tenemos cuenta del banco (si alguien está interesado, se aceptan donaciones), tenemos teléfono y, lo más importante, ¡TENEMOS CASA!

De vuelta al siglo XX
Vale desde el salón
Comedor
Cocina-Salón
Baño
Vistas desde el salón
De momento es un apaño temporal, tenemos casa durante dos semanas, un apartamento con dos habitaciones, así por lo menos ya no estamos en el hostal (y eso que nos ahorramos, que es bastante) y tenemos dos semanas para seguir buscando algo más definitivo. Y, mientras tanto, podemos centrarnos en lo más importante: encontrar trabajo. Parece que también hemos encontrado la siguiente casa, pero eso ya lo contaré cuando sea definitivo que no quiero gafarlo.

Por desgracias ahora empieza la Semana Santa y estos días lo vamos a tener difícil para poder hablar con el manager en ningún sitio, ya veremos. Con estas vistas y este sol, la verdad es que apetece cualquier cosa, así que aprovecharemos estos días en que no podemos hacer gran cosa para adaptarnos al horario (a Vale le afecta el jet lag mucho más que a mí y a las 19.00 se cae de sueño) y a lo mejor animarnos a tirarnos de algún puente ;). De momento hemos empezado por lo menos arriesgado que es comernos la que dicen por aquí (y confirman en la Lonely Planet) es la mejor hamburguesa del mundo. La mejor no sé, pero desde luego estaba deliciosa y era gigantesca.



El problema de todo esto es el dinero, que es todo carísimo: desde la comida en el supermercado (no he podido comprarme nada para el pelo porque la gomina de marca blanca más barata no baja de 10 dólares - #PeroEstamosLocosOQué), el alcohol (una cerveza de lata de esas malas también, 2,99 dólares)... Esto es un despilfarro constante y así no puede ser. De momento, tristemente, no he hecho más que gastar, gastar, y gastar. Y, bueno, dormir, o intentarlo. De hecho, hay un sonido rollo alarma nuclear que suena todos los días a las 07.30 y que no consigo averiguar lo que es. Pero solo han pasado tres días, todo llegará. Siento dejaros con esa intriga, pero se me cierran los ojos y son solo las 22.30.

Buenas noches para mí, buenos días para vosotros.

¡Saludos desde el futuro!


lunes, 25 de marzo de 2013

Kuala Lumpur

Primera parada, dos horas para el siguiente avión y wifi gratis! VIVA MALASIA! De momento todo bien, aunque en París ya me han avisado que seguramente me pongan problemas para entrar en Nueva Zelanda por no tener billete de vuelta. Estos no entienden el espíritu backpacker. Seguiremos informando!

¡Nos vamos!

Después de un fin de semana de vino, brunch y faranduleo, salgo rumbo a Queenstown con menos pelo y sin algunas cosas, pero todo lo que sea hacer espacio en la maleta está bien. Aunque ya se lo he dicho y ella lo sabe, Carol es genial y sus amigos no podrían haberme tratado mejor. Muchas gracias a todos.
Escribo esto desde el autobús hacia Charles de Gaulle y no sé cuándo podré actualizar el blog, pero depender de wifis es lo que tiene, supongo que a partir de ahora tendrá que ser así. Mamá, he intentado ver la torre Eiffel pero nada, ni la puntita oye. Eso sí, París te saluda y pregunta que cuándo vuelves.
Estoy nervioso, pero por lo menos ya no estoy triste. La verdad es que con las nuevas tecnologías casi ni me voy a enterar de que no estoy, no sé porqué me quejo tanto. Madames et monsieurs, ahora sí que sí empieza todo. Si termina dentro de tres meses o tres años, aún está por ver. ¡Partimos rumbo a las antípodas!
Se os quiere,
Luis.



domingo, 24 de marzo de 2013

Primera parada: París

Pues ya tengo blog. La idea es poder contar mis aventuras para manteneros informados a todos de una. Pero si por algo me caracterizo es por dejar las cosas a medias, así que ya veremos cuánto me dura. Estoy en París durante 23 horas más, y la verdad es que estoy muy contento, mucho más tranquilo que cuando salí de España (absolutamente acojonado), Carol se está portando muy bien conmigo y hasta ha conseguido que me guste esta ciudad, si no fuera porque he tenido que vender mi alma para sobrevivir, y eso que estoy aquí solo 3 días. Tres días de vida Erasmus que me recuerdan a mis viejos tiempos, para después empezar la aventura como buen backpacker. Pero yendo con Vale es imposible estar demasiado preocupado.
Pero bueno, actitud positiva, p'alante y a comerse el mundo, como me ha dicho mi madre. La verdad es que ya se os echa de menos. #SeguiremosInformando.

18 + 11 kgs a la espalda
Allá vamos

Carol, the lifesaver
Un dejeuner no tan petit