La Isla Sur me está tratando bien. Me bajé del ferry en Picton lloviendo y con algo más de frío que cuando salí de Wellington, pero tuve suerte y llegué a casa de Jeff, un policía que me acogió durante un par de noches, acompañado de un alemán diferente cada una de ellas. El primer día me llevó a Blenheim, un pueblecito pequeño famoso por el vino, y de repente salió el sol. Aunque mi idea era recorrerme todos los viñedos haciendo las catas gratis, me tuve que conformar con pasear a lo largo del río durante un par de horas y hacer tiempo hasta que Jeff saliera del trabajo para volver a Picton. Al día siguiente, pensaba hacer una ruta de 12 kms por el estrecho de Marlborough (la Queen Charlotte Track), pero seguía lloviendo y me conformé con llegar hasta la punta norte (The Snout) y observar los fiordos desde lejos. Por suerte, no empezó a llover fuerte hasta que no estaba volviendo, así que no me mojé demasiado. Y, al tercer día, decidí arriesgarme y empezar a moverme haciendo autoestop, que todo el mundo me había dicho que en este país es muy seguro. Y CON RAZÓN. No llevaba ni 20 minutos esperando cuando me recogió un ejecutivo que me llevó hasta Nelson, donde también tenía dos anfitriones (los dos de nombre Dan) que me acogieron en su casa. El tío resultó ser un Testigo de Jehová, así que el precio a pagar fueron 100 kms de conversaciones sobre la moralidad y la Biblia, y la rectitud del camino que seguimos y el autocontrol. Pero fue muy interesante, y como sabía que no lo iba a volver a ver en mi vida, no tuve reparos en preguntarle cosas con total sinceridad y al final terminó siendo una conversación de lo más interesante.
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| Blenheim |
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| Blenheim - el río y poco más |
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| De ruta hasta la punta norte |
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| The Snout |
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| Las vistas de Marlborough Sounds |
Me levanté en Nelson en casa de Dan1 y con un sol de impresión, y me fui a hacer una ruta que lleva al Centro de Nueva Zelanda. Nelson es un sitio precioso en la Costa Norte, así que encontré muchas cosas que hacer y se me pasó el día volando aunque sin parar de andar. Estaba esperando a que el segundo Dan me recogiera para ir a su casa, que estaba en un barrio residencial, cuando llegó mi querida Visconti, con su nuevo compañero de viaje, Mick. Dan2 resultó ser un tío de puta madre que nos llevó de cervezas y casi no nos dejó pagar nada, y terminó siendo una noche corta pero muy divertida. Además, decidí aprovechar a Roger (su furgoneta) para llegar hasta Westport y empezar a recorrer la Costa Oeste, aunque tuve que saltarme el Parque Nacional de Abel Tasman y la Golden Bay, pero, eh, un viaje gratis es un viaje gratis, y además se preveía lluvia para los dos próximos días y ya tuve bastante con el temporal en Tongariro (aka Mordor).
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| Nelson |
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| The Centre of New Zealand |
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| Los jardines de la Reina en Nelson |
Roger se portó muy bien y llegamos a Westport sobre las 15.00. Mick resultó ser un tío muy majo (aunque Vale siempre suele tener buen gusto para elegir amistades) y yo me alegré mucho de poder volver a pasar un par de días juntos y despedirnos durante unos meses. Lástima que Westport resultara ser uno de los sitios más feos que he visto hasta ahora. Entre la lluvia, y la ciudad que no tenía encanto ninguno, hice la colada, que era algo urgente, y me compré una botella de vino pensando que me ayudaría a socializar, pero acabé bebiéndomela entera y seguí estando solo, pero eso sí, más contento. También pude verle la cara a mi familia, que hacía mucho tiempo ya, así que fue una parada necesaria. Y me levanté al día siguiente y conocí a May, una chica de Malasia que iba en la misma dirección que yo, y decidimos hacer autoestop los dos juntos. Esta vez nos costó tres viajes cortos (y me costó mi bufanda roja, que se quedó en una furgoneta de unos chicos brasileños) pero al final llegamos a Punakaiki (también llamadas las Pancake Rocks), un sitio espectacular. Además, como el mar estaba embravecido, el efecto tanto visual como sonoro era mucho más impresionante. Las olas rompen contra las rocas, y con la marea alta, salen impulsadas con fuerza hacia arriba. Lástima que las fotos no hagan justicia, pero todavía no he conseguido colgar vídeos por aquí.
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| Visco, Mick, yo... y Roger |
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| Viajando ligero con May |



Y terminamos el día (siempre a dedo, no creo que vuelva a coger un autobús en este país) en Greymouth, otra perla neozelandesa. Lo único que tiene esta ciudad es una ruta de hora y media para subir a un monte con unas vistas algo destacables y un bonito atardecer en la playa; lo mejor fue el hostal, uno de los mejores en los que he estado hasta ahora (¿internet ilimitado gratis y desayuno incluido? ¿Dónde firmo?). Pero también nos levantamos al día siguiente deseando salir de allí. Aunque hacía sol, también soplaba un viento gélido, y después de 40 minutos nos recogió Marius, un sudafricano pelirrojo del que todavía no me he separado. Imaginad lo cómica que resultaba la situación: ¡Yo, precisamente yo, viajando con una chica asiática y un pelirrojo! Eso sí que es superar barreras, que es de lo que se trata este viaje. La suerte es que Marius tiene un coche pequeño pero una cartera muy grande, y no tiene ni idea de qué hacer en Nueva Zelanda, aparte de pescar, así que cualquier sugerencia le parece bien, y no le importa desviarse del camino o parar para hacer un par de fotos. Con él fuimos hasta Hokitika, nos desviamos hasta la Garganta de Hokitika (impresionante) y también recogimos a un alemán con el que habíamos coincidido en el hostal en Westport, y continuamos hasta el glaciar de Franz Josef.
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| Las vistas después de la caminata en Greymouth |
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| Atardecer en Greymouth |
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| Una carretera cualquiera en la Costa Oeste |
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| La Garganta de Hokitika |
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| El turquesa del agua es realmente así |
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| Directamente de los glaciares, mejor que el agua mineral |
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| El glaciar de Franz Josef |
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| De camino hacia el glaciar |
Aunque fue un poco decepcionante, hicimos la ruta (4 kms para poder acercarte tan solo a 200 metros) y seguimos hasta el segundo glaciar, el de Fox, donde pasamos la noche para ir al día siguiente. Con el objetivo de ahorrar siempre en mente, decidí ahorrarme una noche de hostal (¿28 dólares por una habitación compartida?) y acampar en la tienda de Vincent, el alemán. Estando tan cerca del glaciar y en pleno invierno, imaginad la noche que pasé, además de estar invadiendo una propiedad privada (y tener que levantarnos a las 6 para que no nos pillaran), dormir en el suelo a -3 grados no es algo que pretenda repetir muy a menudo. Pero, eh, eso que me ahorro, que el viaje es largo y el presupuesto, poco (de la posibilidad de hacer donativos a la causa hablaré más adelante ;)
Por sugerencia de Vincent nos desviamos hasta el lago Matheson, que bien podría ser un espejo, y de ahí seguimos hasta el glaciar, donde de nuevo hicimos la ruta correspondiente para llegar, esta vez a 80 metros. Pensábamos hacer la excursión y caminar sobre el hielo, pero da la casualidad de que está cancelada los próximos 10 días, pero arriesgándonos decidimos saltar la barrera y llegar a tocar el hielo. Tocar un glaciar: check.
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| El Lago Matheson |
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| El glaciar Fox |
Nos despedimos de May y continuamos bajando dirección Wanaka y 30 kms después pasamos por la que, siempre según Lonely Planet, es una de las mejores rutas del país; Vincent decidió acampar ahí para hacerla al día siguiente. And then they were two. Marius y yo seguimos hasta Wanaka, nos instalamos en el hostal y además de todo me deleitó con una suculenta cena sudafricana. Y, aunque yo estaba agotado, fuimos a tomar una cerveza. Solo que una pinta se convirtió en seis y no tuve que sacar la cartera ni una vez. Y tabaco, mucho tabaco. Ahora que lo pienso, igual es de todo eso de lo que mi estómago tardó un par de días a recuperarse, porque la cena fue espectacular (¿en España tenemos Kumara? DELICIOSA).


La Costa Oeste me ha impresionado. Por la mañana en un glaciar, y parar a comer en el océano, con montañas de casi 3.000 metros de altura y todo básicamente un gran Parque Nacional. Lo mejor es que salió el sol y nos acompañó todo el trayecto, aunque en Wanaka nos levantamos con el cielo totalmente cubierto y muchísimo, muchísimo frío. Wanaka es como Queenstown, ahora es temporada alta y está bastante lleno de gente, aunque es más tranquila, es muy bonita y la ciudad está situada alrededor de un lago homónimo. Ver todas las casitas de madera echando humo por la chimenea me recuerda un poco a Suiza, o a cómo me imagino yo que será Suiza, vaya. Y, después de vuelta a los comienzos, de nuevo pasé por Queenstown. No os voy a engañar, en parte volví por la hamburguesa, pero aproveché para hacer otra de las excursiones que, según dicen, son imprescindibles:
Doubtful Sound, uno de los fiordos que conforman el Parque Nacional Fiordland, el más grande de Nueva Zelanda, que es más grande que todos los demás juntos (12.500 km2, casi nada). Desde luego, Queenstown resultó igual de bonita o más que cuando llegamos en marzo (aquí es donde empezó todo, ¿recordáis?). Pero como ya conocía la ciudad, me di un paseo y me encontré con impresionantes vistas alrededor del lago y pensaba acostarme pronto pero acabé bebiendo y jugando a las cartas con dos alemanes y un australiano... pero eso es otra historia. Con los ojos pegados, me levanté a las 6 de la mañana para subir a un autobús durante tres horas y bajar a orillas del lago Manapouri. De ahí, un barco nos llevó al otro lado del lago en 50 minutos, volvimos a subir a otro autobús durante una hora hasta llegar a uno crucero que nos llevó a recorrer los fiordos durante tres horas. No volví a Queenstown hasta 13 horas después, pero fue
una de las cosas más impresionantes que he visto hasta ahora y además tuvimos muchísima suerte con el tiempo y, aunque hacía un frío horrible, todo es mucho mejor con sol. Y ese día sí, para rematar el día me permití el lujo de tomarme una hamburguesa de Fergburger, fui a tomarme una cerveza con un grupo que había conocido y a dormir. Con tanta suerte que mis compañeros de habitación me ofrecieron unirme a ellos en su camino a Dunedin al día siguiente.
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| Wanaka, un pequeño Queenstown |
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| Wanaka |
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| Queenstown: 20 grados menos pero igual de bonito |
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| De camino al fiordo de Doubtful |
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| Le pusieron ese nombre (el fiordo Incierto) cuando James Cook no estaba seguro de si sería capaz de navegarlo de manera segura, o si sería capaz de salir de allí sano y salvo, porque no sabían qué les esperaba en él. |
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| Las fotos se quedan cortas |
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| Oh, Fergburger, I missed you |
Llegamos a Dunedin directos y con tiempo de sobra para visitar una colonia de pingüinos (el pingüino de ojos amarillos que por lo visto es exclusivo de NZ) y nos encontramos con nada menos que 7 paseando alegremente por la playa. No puede uno acercarse mucho, pero solo de verlos campando por la playa, pese al frío y la lluvia, ya fui feliz (¿existe un animal más gracioso?). Y la cosa mejoró cuando llegué a casa de Vanessa, una casa de estudiantes desde donde os escribo. En primer lugar porque tienen internet ilimitado, aunque eso es algo que no estoy echando demasiado de menos; pero más que nada porque siempre mola estar en un piso de estudiantes (aunque dos de los 4 sigan de exámenes), y mola más aún ahorrarse el hostal. Y porque nada más llegar anoche fuimos a un bar a ver un partido de rugby (los All Blacks contra Francia -- fuck you gabachos), y me han dicho que puedo quedarme todo lo que quiera, y quizá incluso vayamos a hacer un road trip juntos. Hace muchísimo frío, no para de llover y se anuncia nieve incluso para los próximos días. Me quedan 10 días en Nueva Zelanda y todavía no estoy preparado para el cambio.
Tengo muchos planes en la cabeza, estoy empezando a planear el viaje por Australia (de momento tengo casa gratis en Sidney, que ya es mucho), y me gustaría poder llegar a Asia (donde, quizá, termine en Shanghai una temporada), pero para eso no estaría mal un poco de ayuda. Amigos, familia, random people que no sé muy bien cómo habéis llegado hasta aquí y estáis siguiendo mi blog: let me entertain you. The show must go on. Se agradece cualquier donativo para la causa (da igual el importe). Si os hace falta una excusa dentro de menos de una semana es mi santo, y sería un regalo guay. Si no os hace falta ninguna excusa, simplemente pensad en el karma, y en lo gratificante que es hacer buenos actos sin esperar nada a cambio.
Me han recomendado encarecidamente que no ponga aquí el número de cuenta, pero podéis preguntarle a mi madre y os dará los detalles, o pedírmelos por mail y os los envío en privado. Prometo escribir más, prometo enviar postales, podéis pedir lo que queráis. Y, sobre todo, prometo disfrutar mucho de la experiencia y hacer muchas, muchas fotos. Medio en broma, medio en serio, yo lo digo. Y a ver qué pasa, porque en realidad se nota que bajan los fondos y no me gustaría tener que volver a casa antes de tiempo (bastante putada fue no conseguir el visado y no poder trabajar. Y mis ahorros no son tantos y el mundo es muy grande y…
Bueno, ahí lo dejo. Muchas gracias por todos esos donativos que presiento que van a llegar ;)
Buenas noches para mí, buenos días para vosotros y un abrazo desde el futuro,
L.
Como los traductores de vez en cuando pensamos, me han dado la idea de poner el botón de donar en Paypal. Creí que no iba a ser capaz pero aquí está! Así que, ahora sí, os lo dejo a ver si alguien se anima (muchas gracias, Alemanita!):
¡Muchas gracias!
¿Por qué no creas una cuenta en Paypal y pones un botón de donación en tu blog? Yo lo hice así cuando me fui a Nueva York y mucha gente anónima me ayudó con lo que pudo, desde 1 € a 50 €. No me pagué el viaje entero, claro, pero una ayuda sí me hicieron entre todos :)
ResponderEliminarUna gran idea... y mucho más fácil de lo que creía. ¡Gracias!
ResponderEliminarThings I like from the post:
ResponderEliminar1) Your use of rhetoric questions
2) Your smiley face touching the glacier (you look like a guy that just lost his virginity)
3) All of the places and paths you've visited
4)the burger, (I want one).
5) The way you are begging for donations, like a hobo begs for spare change
6) the views and the pictures
Things I DON'T like about the post:
1) lots of tobacco? you serious man? Again? ...your grade in my respect scale went down
2) the fact that you never address me personally I feel hurt :'(..jejej
I hope you are having a blast cousin!!!
I love you xoxoxoxoxo
¿Alguien me explica por qué el primo va de guay hablando en inglés?
ResponderEliminarEs coña, Juanito. What's up?