sábado, 4 de mayo de 2013

Ciao, Valentina, è stato bello *wink*

Todavía no he decidido cómo se va a llamar esta entrada, ni tengo muy claro qué quiero escribir, pero hace un par de días cambiaron totalmente mis planes y hoy parece que todo vuelve a encauzarse. Por un camino distinto, eso sí, pero como esto consiste en dejarse llevar, todos los cambios son buenos, aunque en principio no lo parezcan.

Llegó el esperado 30 de abril y yo a las 09:30 ya estaba preparado, con la página de inmigración abierta actualizando cada pocos minutos. Se hicieron las 10:00 e inmediatamente empezamos la solicitud. Siempre me he considerado rápido con el teclado, y sobre todo habiendo respondido previamente a las preguntas (me hice un perfil falso y me hice pasar por italiano); vamos, que debería haber sido fácil. Pero las preguntas eran muchas, o yo muy lento, o hay mucha gente joven en España deseando escampar de allí. El caso es que, a las 10:13, cuando le di a 'Enviar'... ya no quedaban plazas. Así que, antes de seguir, si eres uno de esos 200 que sí que consiguieron la plaza: QUE TE DEN. Como comprenderéis estaba bastante frustrado, aunque yo nunca había tenido demasiada esperanza en conseguirlo, pero aún así, que fuera definitivo me mató un poco. Incluso fuimos a la oficina de inmigración a preguntar, donde me atendieron muy, muy amablemente y me dijeron que no había nada que hacer. C'est la vie.

Al principio no sabía qué hacer, pero una vez agotados los cartuchos, no me quedaba otra que asumir que, después de este cartel, yo en Nueva Zelanda no voy a ser más que un turista.

Si no hablas inglés, básicamente dice que llegué 3 minutos tarde


¿QUÉ SIGNIFICA ESO?

Simplemente que sigo con mi visado de turista y me quedan dos meses hasta que caduque, porque el 27 de junio tengo que salir del país de los kiwis. En esta situación, me planteé varias posibilidades, entre ellas:

a) Seguir haciendo WWOOFing (trabajar a cambio de alojamiento y comida) durante los próximos dos meses en la Isla Sur, para después ir a Australia (cuatro o cinco semanas y poder ver algo de Australia) y volver aquí a seguir por la Isla Norte.

b) Aprovechar las 8 semanas que me quedan para intentar ver las dos islas, para después ir a Australia (cuatro o cinco semanas, porque es un país carísimo en cualquier caso) y después volver aquí si considero que me queda algo por ver.

c) Aprovechar el tiempo que me queda aquí para verlo todo y después comprar un billete de esos para dar la vuelta al mundo (Round-the-world ticket, lo llaman) y FLIPAR EN COLORES.

Así pasé mareadísimo un par de días, y mareando también a todo aquel que pensé que me podría echar un cable (lo siento mucho, K) pero pronto me di cuenta que dar la vuelta al mundo no tenía sentido; en primer lugar porque hay que empezar y terminar el viaje en el mismo país, así que tendría que dar vuelta y media, pero además porque sólo se puede viajar en una dirección y sin volver hacia atrás (WTF Iberia???) y, como estoy justo en la otra parte, solo podría ver América, que además me saldría carísimo, aunque es una excelente idea porque empezaría en Hawaii, que lo tengo a un paso. El problema es que el presupuesto me duraría dos o tres semanas. En fin, que le di muchas vueltas, empecé a poner anuncios en Couchsurfing (porque se trata de poder estirar el presupuesto lo máximo posible) [perdonadme un momento: ---> Mamá, aprieta aquí si no sabes lo que es Couchsurfing], pero con tan poca antelación, el único que me contestó fue un alemán (Max) que tiene una furgoneta y está viajando por la Isla Norte. Encontré un billete relativamente barato, mañana tengo que vaciar parte de mi maleta que, por suerte, Nona me deja dejar aquí y que no tengo que tirar (aunque quizá sea como esa maleta polaca o esa caja húngara y dentro de unos años Nona diga "a ver qué narices hago con esta maleta española" ;).

La verdad es que esta vez hemos tenido suerte. El cambio, una vez más, ha sido bueno, y no veo porqué en adelante no lo sea, pero aun así es una pena. Porque parte de la experiencia era poder compartirlo con Vale, viviendo cada uno su vida y sin la necesidad de estar todo el tiempo juntos, pero estando juntos. Y, aunque espero que consigamos volver a vernos antes de que me vaya (quiero pensar que sí) la voy a echar de menos. Pero bueno ha sido un mes intenso (uno más) y habrá otros, aunque siempre en blanco ;).

Así que, sin demasiada planificación y con menos dinero en la cuenta, el lunes me voy a Tauranga, que está en la Isla Norte por la parte norte a la derecha de la Península de Auckland (yo tampoco lo sabía). De hecho, sigo sin saber nada más que donde está, pero esa es la gracia. En principio el chaval con el que viajo tiene 8 semanas para ir a ver toda la isla, y yo querría verla en 3 o 4, así que seguramente dentro de poco volveré a cambiar de furgoneta, pero por lo menos me ahorro el alojamiento (además de que en la Isla Norte hace menos frío). El único inconveniente es que las otras 3, 4 o 5 semanas, cuando quiera bajar a la Sur de nuevo, hará más frío porque será pleno invierno, por lo que estoy pensando en irme a Australia en junio (antes de que expire el visado) y estar allí un mesecito antes de ir a recorrer Asia (o parte), si mi presupuesto todavía me lo permite (y puesto que allí sería más barato y podría pasar el invierno de aquí siguiendo el verano). Y, si me lo sigue permitiendo, volver a NZ de turista otros tres meses cuando llegue la primavera que, para qué engañarnos, mola mucho más por mucho que esquiar sea una pasada. Lo bueno es que si te lo planteas con una semana o dos de antelación puedes viajar de un lado a otro de la isla por 45 NZD (unos 29€); quizá los backpackers del siglo veintiuno se muevan nos movamos con las compañías low cost (la semana que viene os contaré si se parecen en algo a Ryanair). Es una pena, porque este país es mucho más bonito en carretera, pero la gasolina es realmente cara y así puede ser bastante barato. Se intentará. En cualquier caso, espero que al final de mi estancia mi mapa muestre que he visto muchos lugares, aunque sea a trompicones.

Mi mapa ahora mismo

Parece que otro capítulo se acaba para que empiece uno nuevo. Ahora empieza algo distinto, porque estar totalmente solo es una nueva experiencia, pero seguro que va bien. Justo después de comprarme el billete he encontrado esta foto, y creo que va a ser la regla número 1 de mis viajes en solitario:

"Puedes hacer más amigos en dos meses interesándote por la gente
que en dos años intentando que la gente se interese por ti" - Dale Carnegie.

Una cosa sí que he aprendido en estas dos semanas: no estoy preparado para tener una hija de 11 años. O por lo menos, no una como esta. Eso, y que los niños son muy cabrones, que es algo que ya sospechaba, porque son muy listos (los cabroncetes) y saben aprovecharse de su cara de buenos, sobre todo cuando mami está delante y sabes que con ella te vas a salir con la tuya siempre. (Y eso que, aquí entre nosotros, yo he estado en casas de niños malcriados, pero esta sin duda se lleva la palma). Pero hemos tenido suerte, se han portado muy bien con nosotros y a estos no les voy a tener que mandar un email con mis opiniones cuando me vaya ni nada; aunque sí confío en seguir en contacto con ellos y que no sea solo porque se van a quedar una maleta mía en su garaje.

Nada, de eso se trataba, de poneros al día de los acontecimientos y, de paso, despedirme públicamente de Vale. Pero tú y yo sabemos que habrá más como ésta y volveremos a reírnos de las cazzatas que hemos hecho en el pasado (y, porqué no, en el presente). Y aunque sepa que tu "esto no se lo contamos a nadie" no vaya a durar ni un día. Y aunque te pongas impertinente cada vez que estoy escribiendo insistiendo con que termine. Y aunque nos rompamos a veces las pallas el uno al otro, te quiero. È stato veramente bello. Grazie e a presto.




Ale, ya está, me voy a dormir. Hoy íbamos a salir, pero ya hemos gastado mucho dinero y habíamos quedado con Julie (la canadiense de la granja) que curiosamente estaba en Christchurch, pero nos ha dado plantón porque está enferma. Pero bueno, esta ciudad ya nos la hemos acabado, com aquell que diu, y las partes que están en pie son muy bonitas. El otro día fuimos a los jardines botánicos y hoy nos hemos escapado y hemos ido a ver el muelle. Sacar a los niños de casa a veces ha sido una odisea (me siento mayor al decir esto, pero: "¡ay, esta generación que vive pegada a las maquinitas!") así que hemos hecho lo que hemos podido, pero ha estado realmente bien. Y, esta vez sí, hemos comido como reyes (aunque ni mis croquetas ni mi tortilla - adjunto foto para que mi tío me devuelva la ciudadanía española - ni el tomate del arroz a la cubana - ¿plátano frito? [labio superior levantado] - les hayan gustado a los pequeños kiwis).













Aprovecho para felicitar a mi madre, a mi abuela y a todas las madres (habidas y a punto de), que aquí ya estamos a domingo. Resulta que aquí el Día de la Madre es el segundo domingo de mayo, pero eso es arena de otro POSTal, que estoy preparando uno sobre las (cada vez más) cosas sorprendentes de este país. Bueno, que me lío, muchas felicidades a todas las madres, pero sobre todo a la mía, qué coño.

Un abrazo desde el futuro y buenas noches,

L.

1 comentario:

  1. I'm sorry buddy, everything will go just fine :)
    I wish you the best cousin L, keep on blogging though ;)

    Love you man

    ResponderEliminar