Koh Tao es precioso. Tal y como me habían dicho. resulta que es el sitio más barato del mundo para conseguir el PADI, así que planeé sacármelo mientras estuviese por allí. Ya me podía ver, buceando en cualquier parte del mundo con mi madre (que lleva años hablando de la maravillosa experiencia que fue sacárselo). Así que, una vez me instalé en mi bungaló, decidí alquilar una moto con mi nuevo amigo Steve e ir a explorar la isla, que no es demasiado grande. La gente durante mis viajes me había ido diciendo todos estos sitios que tengo que ver en cada isla, así que tenía mi lista lista. Nunca he sido un gran fanático de las motos, la verdad, y no tengo mucha experiencia conduciendo por la jungla, pero como solo cuesta 150 baht al día y es la mejor manera de explorar la isla, ¿cómo iba a decir que no?
La cosa empezó bien, hasta un momento en que la rueda trasera explotó. 'Qué mala suerte', pensé, y empujé la moto hasta el taller más cercano. 300 baht. 'Bueno, estas cosas pasan'. La verdad es que nos habíamos desviado de las carreteras principales hacía un rato y la moto no se mantenía tan firme como debería. Pero yo seguí. Hasta el momento en que, en un camino muy empinado, la moto no pudo más, la rueda trasera volvió a explotar y se me cayó la moto encima. Tampoco pensé que fuera un gran problema; la volví a arreglar en el mismo sitio y conduje hasta la tienda para arreglar el problema. Solo que resultó ser una mafia que echaron un vistazo a los arañazos que, efectivamente, yo había creado pero que no eran culpa mía pero no les interesaba para nada lo que yo tuviera que decir. Ya han escuchado todo tipo de excusas. Y pretendían que pagase una cantidad indecente de dinero (por vergüenza, he ido cambiando la cantidad según con quién hablaba, pero vamos, una barbaridad) que me negué a pagar. Y allí estuve más de una hora, hablando de una persona a otra, del dueño de la tienda al dueño de las motos. Y después de escuchar amenazas ('¿tú sabes thai boxing?') y más amenazas ('¿o quieres que llame a la policía ahora mismo?') y varias horas de no llegar a ningún sitio, conseguí reducir la cantidad a pagar a la mitad cuando el dueño de la tienda (o de las motos, o el padrino, no sé ya quién era este tío, pero os diré algo, daba miedo, iba colocado de algo, con un montón de cadenas de oro y ojos de loco). No os voy a aburrir con la historia (que, además, es más divertida si la cuento en persona) pero hubo una mesa rota y se derramó sangre, y yo solo quería salir de allí de una puta vez. Al final llegamos a un acuerdo injusto y les dije que me la chuparan (en español) mientras me iba de allí.
Decidí que tenía que hacer algún sacrificio y renunciar al curso de buceo por el momento dada la cantidad imprevista de dinero que me había costado la moto, así que he ahí una cosa que no pude tachar de la lista (por ahora, no preocuparse). Y continué hasta Koh Phangan donde me esperaba la Luna Llena.
En general, Koh Tao fue muy bonita, tuve mucha suerte con el tiempo, las partes que llegué a ver fueron preciosas y la playa era agradable, había gente, tenía un bungaló bonito, Steve y yo nos emborrachamos con el estómago vacío e incluso conocí a unas cuantas señoritas que hicieron la estancia más interesante. Y así llegué a Phangan.
Todo el mundo me había dicho que era necesario reservar alojamiento por adelantado, ya que la Luna Llena significa que la isla va a estar a tope, así que cuando encontré una oferta en Hostelworld allá que me fui. El problema es que, cuando me bajé del barco, no tenía ni idea de dónde estaba o de dónde estaba mi hostal. Asi que cogí un moto-taxi (que es uno de los medios de transporte más malrolleros que he cogido nunca) que me llevó hasta allí dejando claro durante todo el camino que era una elección terrible en medio de la nada. Y decía la verdad. El hostal estaba en medio de la nada y no había gran cosa alrededor. La playa era horrible porque era para pescadores y conductores de taxi-barcas y la costa estaba sucísima y llena de hojas de palmera. Pero Mangoes resultó ser un hostal muy relajado, cerca de todas las fiestas, estaba en una habitación de 4 camas con tres chavales simpáticos (dos muy simpáticos, uno de Alemania y otro de Inglaterra, y un tercero que psé, también de por ahí). Y había solo 22 camas en total, así que había un buen rollo tranquilo pero al mismo tiempo podíamos empezar allí la fiesta y pasarlo bien.
El primer día decidimos alquilar unas motos de nuevo, en el mismo hostal - que tenía absolutamente de todo (y me refiero a todo, todo ;);). Así que Matthias, Joe y yo nos juntamos con un tío muy molesto de 53 años obsesionado con los OVNIs y alquilamos dos motos para los cuatro para ir a explorar los alrededores. Y la verdad es que fue precioso, con mucha más jungla alrededor que Koh Tao y muy fácil de conducir siguiendo las carreteras principales. Pasamos un buen día (aunque yo me cansé del tío de 53 años a los 40 minutos, un español que no era español y que hablaba en inglés) y llegamos después de cenar y agotados, por lo que decidí pasar de la fiesta de la cascada (resultó no haber cascada ni nada) porque aún estaba cansado de Koh Tao, y porque también venía la fiesta de la jungla y la fiesta de la luna llena que es para lo que estaba allí, a fin de cuentas. Y, así, llegó la fiesta de la Jungla.
Empezamos a beber en el hostal después de cenar, con dos botellas de güisqui que habíamos comprado en el supermercado el día anterior para los tres pensando (criaturitas) que nos iban a durar para las dos fiestas. Pero las terminamos entre Pirámides, 'Yo Nunca He' y una buena ronda de 'Ring of Fire'. Así que imaginad cómo iba cuando llegamos a la fiesta. A tope. Pero seguro de mí mismo, hablé con unas cuantas chicas y por lo que recuerdo hice un buen trabajo (pero no tan bueno). Y el día de la Luna Llena estábamos destrozados, pero teníamos todo el día para recuperarnos y estar listos para la gran noche. Esta vez con ron (con Sprite, que me hizo sentirme como en casa) y empezamos a beber después de nuestros curris. Y había pintura corporal, y otra baraja de cartas y más de lo mismo. Pero, ¿sabes cuando no te sientes borracho para nada? Empecé a acelerar antes de irnos, porque quería salir de allí cargadito, y para cuando salimos ya lo empezaba a notar. Y llegamos a la fiesta, y era como un festival. Me habían dicho que se esperaban 18.000 personas y no había tantas ni de coña (después me enteré de que ha sido la Luna Llena más tranquila de los últimos 7 meses, y aun así fue una locura), pero había suficiente gente como para entender de qué va la cosa. Y estaba nublado y no llegamos a ver la luna llena (que se supone que se ve gigante desde esa playa), pero fue una pasada. Fuimos a pasear, a ver los distintos ambientes y la música en cada uno de ellos hasta que llegó el momento en que decidí irme a echar una cabezadita a la playa, que resultó no ser una gran idea porque me robaron. Pero bueno, llevaba como 6-7€ encima ya que había decidido muy sabiamente no llevarme el teléfono ni nada más que dinero en efectivo a la fiesta, incluso me dejaron el tabaco y la llave del hostal, así que no fue para tanto. Me despertaron Joe y Lily, una chica inglesa muy maja que estaba también en nuestro hostal, y como ninguno de los dos teníamos un duro, Joe nos tuvo que financiar la vuelta a casa (pero tuvo bastante para comer algo también, así que no hubo problema).Yo le devolví la pasta cuando llegamos, pero por lo que sé Lily se iba directamente de la fiesta y nunca le dio los 100 baht. Pero fue una buena noche. La Luna Llena fue una experiencia y me alegro de haberla podido vivir de primera mano. Y después de una resaca horrible en un día que duró poco, estábamos listos para continuar.
Decidí ir a Krabi, la puerta de entrada a las islas, antes de salir del país y echar un ojo a Langkawi, en Malasia, para poder extender mi visado tailandés (como llegué en bus desde Camboya solo me dieron 15 días de visado). Y llegué a Krabi y me recomendaron una pasada de hostal por 220 baht donde conocí a otro español (Pedro) y a su rollito italiano (Elisa) y a un par de ingleses muy majos que se unieron a la fiesta. Y salimos a tomar unas copas, nada demasiado locura, y vimos Krabi de noche que resultó no ser tan grande como esperaba. Pero me levanté a la mañana siguiente con ganas de hacer cosas, y mis nuevos amigos me convencieron para ir a Railey Beach, fácilmente una de las 10 mejores playas de Tailandia. Y, cuando llegamos allí, Elisa quería encontrar Tonsai Beach, donde se iban a quedar ella y Pedro a pasar la noche, que es una playa famosa por la escalada. Tuvimos que dar la vuelta a toda la isla y después 'seguir un camino que está claramente marcado y que cruza la colina arriba y abajo' que resultó no estar tan claramente marcado ni ser tan fácil (la marea alta no ayudó mucho) pero, con mochilas y todo, conseguimos llegar. Y menuda pasada de sitio. Me encontré una playa tranquila, relajada, muy chill, con bungalós por 150 baht en una playa impresionante rodeada de estos acantilados para escalar preciosos, y me tuve que ir nada más comer porque me caducaba el visado al día siguiente.
Así que me levanté de nuevo en Krabi y esperé a mi experiencia malasia, un poco asustado porque había leído en varios sitios que es mejor no cruzar la frontera con Malasia en Satun porque hay rebeldes armados en todas partes. Pero me aseguraron que no pasaba nada, y que es la única manera de llegar a Langkawi en temporada baja, así que adelante. Todo fue sobre ruedas y llegué a Malasia 3 horas antes de lo que me habían dicho (por primera vez). Conocí a dos chicas suecas por el camino, pero resultaron ser unas estiradas cretinas así que me deshice de ellas en cuanto bajamos del taxi (no eran el tipo de suecas que estáis imaginando). Y, como había leído en internet que había un hostal barato en algún sitio, me fui en su busca. Y lo encontré: The Cottage, por 3,50€ la noche, gracias, ese es mi tipo de hostal. El personal era muy simpático y estaba a solo tres manzanas de la playa. Si no fuera porque me tocó una cama en el pasillo, que hacía un calor de morirse y los mosquitos no me dejaban en paz, habría sido un sitio de lujo para quedarse. Pero aún así me quedé 3 días y Langkawi resultó ser un lugar extraordinario. El día de antes de volver a Tailandia decidí alquilar de nuevo una moto y conocí a un suizo (Erik) y nos fuimos a explorar los dos juntos. Esta vez me ofrecieron un seguro a todo riesgo por 2€, y me tranquilizó saber que pasara lo que pasase estaba cubierto. Por supuesto, no pasó nada, que estoy cogiendo experiencia y me estoy haciendo un motorista nato, pero ayuda no tener que preocuparse por eso. Y cogimos el teleférico hasta estas increíbles vistas, y llegamos a las cascadas e investigamos los Siete Pozos en la parte más alta (el río va creando piscinas y toboganes naturales antes de caer en una impresionante cascada), y fuimos a la playa de Arena Negra y volvimos cuando el sol ya se había puesto después de un bonito día. Langkawi es precioso y mi primera experiencia malasia no podía haber sido mejor. Reservé mi tour para salir de allí para el día siguiente y me tuve que ir tan temprano que me olvidé de pagar dos de las tres noches que me quedé ahí (pero los mosquitos y mi compañero de litera y sus ronquidos se aseguraron de que no durmiera en absoluto, así que no me siento tan mal al respecto).
Como estamos en temporada baja, la mayoría de opciones para entrar en Tailandia no estaban disponibles, y como mi idea de ir a Koh Lipe no era posible, me conformé con Trang, porque hice una rápida investigación online que me dijo que era 'una de las joyas ocultas en el corazón de Tailandia'. Y UNA MIERDA. Llegué a Trang y me recibió una agente de viajes que me dio un mapa y me explicó brevemente qué se podía hacer en Trang. Básicamente, nada. Las maravillas de Trang están un poco lejos y no te recomiendan alquilar una moto porque el tráfico en la ciudad es una locura. Los tours no están disponibles porque es temporada baja a no ser que contrates un taxi privado, así que me busqué un hotel razonable con internet y esperé al ferry para salir hacia las islas. Trang de noche es bonito. Montan un mercado nocturno en toda la calle principal donde estaba mi hotel, la comida es una pasada (¡y baratísima!) y, como era el único turista, todo el mundo era el doble de amable conmigo. Me encanta hablar con los locales, o intentarlo, aunque no hablen inglés. Te dedican la mayor de las sonrisas y tienes las más divertidas conversaciones con gente de buen corazón, y descubres mucho más que en un tour organizado. Decidí moverme de Trang a la costa, para estar más cerca del ferry que me llevaría a las islas, y porque había leído en la guía que la costa cercana a Trang (Pak Meng) era una de las más bonitas de esta zona. Y allí que me fui, cogí un minivan llena de locales que se suponía que era mi billete de salida de Trang. Y cuando el mar apareció a la vista, el conductor me indicó que me bajara del bus ('Pak Meng, Pak Meng, bye bye'). Y sí que era Pak Meng; y sí que era bonito, pero allí no había nada. Empecé a caminar siguiendo a un perro que parecía que me guiaba, y, por mucho que lo odie, tuve que preguntar dónde estaba y cómo llegar al puerto. Básicamente, me habían dejado entre dos puertos, uno de ellos, a 25 kms y desde donde tenía que coger el ferry al día siguiente para ir a Koh Mook, que es la isla más cercana y donde había decidido empezar mi aventura isleña; el otro, a solo 3 kms, y donde encontraría un par de hoteles y cosas si iba caminando. Y allá que me fui. Empecé a caminar bajo el sol abrasador, y antes de darme cuenta, estaba allí. Solo que es temporada baja y todos los hoteles en este área están cerrados porque todavía no hay ferries que salgan de allí. Así que tuve que caminar de vuelta a la encantadora costa de Pak Meng donde me había dejado el autobús. Seguí preguntando si alguien me podía llevar al otro puerto, pero todos querían más de lo que me costaba coger un bus y un ferry desde Trang directamente, así que al final cogí otro minibús de vuelta a Trang, volví a hacer check in en el mismo hotel y esperé a la mañana siguiente para volver a intentarlo. Un éxito, vaya.
Pero se agradecieron un par de días de relax, y cuando me levanté al día siguiente era muy optimista sobre Koh Mook y tenía ganas de explorar las islas de alrededor, la Cueva Esmeralda y todas las cosas. Pero llegué a Koh Mook, que es una isla de pescadores, muy humilde y tranquila, y los hoteles están muy separados entre sí en distintas partes de la isla. El más barato que encontré estaba en Had Farang (la Playa de los Extranjeros), así que cogí otro mototaxi (experiencia aterradora por la jungla) con otros 3 turistas que habían llegado en el mismo barco lleno de locales, y llegamos en menos de 10 minutos porque la isla no es muy grande. Y nos instalamos en unos bungalós que se terminarían convirtiendo en mi casa durante los siguientes tres días aunque yo solo pretendía quedarme uno.
Dejé mi mochila y salí a explorar los alrededores: todo muy verde, muy bonito, pero sin demasiada vida, aunque la playa era pequeña pero muy bonita y con un par de bares-restaurantes familiares muy cerca de allí. No me puedo quejar. Tuve tiempo de preguntar por los barcos para moverse entre islas (que, por supuesto, no están disponibles en temporada baja, y hay que volver a tierra firme para coger otro barco a otra isla - ¡puto Trang!) antes de que empezara a llover con fuerza y me fui a mi bungaló a echar una siesta involuntaria. Me desperté a tiempo de ir a comer y me acerqué al restaurante más cercano. Era de una familia muy simpática que me dio buena conversación y mejor comida. Me consiguieron (¡mamá, no mires!) algo que fumar para relajarme y poder sacar el mayor partido a mi tiempo encerrado el bungaló porque, según me dijeron, iba a llover por lo menos tres días. La idea era quedarme solo una noche, pero resulta que solo hay un barco a tierra firme que sale de Koh Mook a las 7.30 de la mañana, así que, siendo como soy muy poco fan de levantarme antes de que salga el sol, decidí quedarme dos días y me relajé, y descansé, y me puse a ver pelis como no había hecho en 6 meses que llevo viajando (¿¡qué malo ha sido el final de Dexter?!). Un buen par de días, pero ya estaba listo para salir de allí y seguí yendo al mismo restaurante y conociendo a la familia y pasando el rato con ellos. Me despedí de ellos la segunda noche y les deseé lo mejor, aunque después volví a la mañana siguiente porque me dormí y perdí el barco. Así que me quedé un día extra, con más lluvia y más de lo mismo. Pero tres días sin hacer nada es demasiado incluso para mí, así que me fui a explorar la jungla por fin y llegué al pueblo de pescadores, donde me encontré un restaurante diferente, tiendas y gente. Es un sitio chulo, Koh Mook, pero si vais os recomiendo ir en temporada alta, porque habrá probablemente más gente y a lo mejor podéis ir a vuestro siguiente destino sin levantaros a las 6 para volver al punto de partida.
Pero lo que pasó, pasó, y aquí estoy, de nuevo en Trang y de camino a Koh Lanta, que se supone que es más grande, más bonita y más cara (por desgracia) que Koh Mook. 'Same, same, but different', como dicen por aquí.
Tengo que estar en Phuket el día 10 (aunque espero llegar el 6 o el 7 para verlo también) y después de Lanta espero llegar a Phi Phi, aunque he oído de todo sobre esa isla. Pero bueno, ya veremos.
Me he tomado unas pequeñas vacaciones de las vacaciones y ya estoy listo para continuar. Explorando. Descubriendo nuevos sitios. Conociendo nuevas personas. Aprendiendo nuevas cosas y probando nuevas comidas. Hay tanto que ver que no quiero volver nunca. Wanderlust.
Os echo mucho de menos y siempre es un placer saber algo de vosotros.
Un fuerte abrazo desde el minivan,
Luis
PD: Mi ordenador falleció ayer (se agradecen los donativos para su reanimación cuando llegue a tierra firme), por lo que tengo que hacer esto desde el móvil. Esto significa que las fotos no irán en orden ni podré cambiarlas de tamaño ni escribir pies de foto (si ya soy limitado con esto del blog, desde el móvil ni te cuento). En cualquier caso, estoy en Lanta, he alquilado una moto y la isla es una pasada, pero seguimos en temporada baja y aquí no hay nadie, así que mañana me voy a Phi Phi. Seguiremos informando, aunque estaré desconectado los próximos días.
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I put down my luggage and went out exploring the area: all very green, and beautiful, not very lively it seemed, but a nice small beach and a couple of bars and restaurants family owned nearby. Can't complain. I had time to ask about the boats in between islands (which were, of course, not available because it is low season and I have to go back to the mainland every time to take a different boat - fucking Trang!) before it started raining heavily and had to go to my bungalow and take an involuntary nap. I woke up right in time for lunch, and went to the restaurant that seemed closer. It was a very nice family that lived there and at least the gave me good conversation and awesome food. They also got me (look away, mom!) something to smoke and relax and make the most of my time indoors since, they told me, 'it is going to rain for at least three days'. I was planning on staying one night, but it turns out there's only one boat to the mainland that leaves Koh Mook at 7.30 am, so not liking getting up before sunrise as I am, I extended my stay to two days and just relaxed and rested and watched movies like I have not done in the last 6 months (how awful was the ending of Dexter, by the way?!). It was a good couple of days, but I was ready to go. I kept going to the same restaurant and meeting all the family and spending time with them, they gave me a discount on the beer and the food, and asked me about my travels and told me about their lives. I said goodbye to them on the second night and wished them well, only to return the following morning after having overslept and missed the only boat out. So an extra day I stayed, with more rain and more of the same. But three days doing nothing is too much even for me, so I went out exploring the jungle at last and made it to the fishermen village, where I found a different restaurant, shops and people. It's a beautiful place, Koh Mook, but if you do go I recommend you do it in high season, because there'll probably be more people and maybe you can go to your next destination without having to wake up at 6 and coming back to where you started.
But what is done is done and here I am, again back in Trang and on my way to Koh Lanta, which is supposed to be nicer, bigger and more expensive (unfortunately) than Koh Mook. 'Same, same, but different', as they say around here.
I have to get to Phuket on the 10th (hope to arrive there on the 6th or 7th to be able to see it as well) and after Lanta I hope to get to Phi Phi, although I've heard mixed things about it. Oh, well, I'll let you know.
I had a tiny vacation from this vacation and I'm ready to go on. Exploring. Discovering new places. Meeting new people. Learning new things and trying new foods. There's so much to see, that I never want to go back. Wanderlust.
I miss you all loads, and it's always great to hear from you.
Big hugs from a minivan,
Luis
PS: My laptop died last night (donations for its surgery are greatly appreciated) so I have to do this on my phone. This means that pictures will not be in order, and that I won't be able to write titles for them (I'm limited enough with the blog without having technology against me). Anyway, I'm in Lanta, I rented a motorbike today to explore the island which is beautiful, but it's still low season and it's completely empty. So I'm on my way to Phi Phi tomorrow. I'll keep you posted, though I probably will be out of touch for the next few days.
































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